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Cada jugador es único, cada instrucción debe ser personalizada para que sea efectiva

Pip es miembro de la PGA Británica desde 1986, y ha sido miembro del equipo nacional inglés. En 1981 fue cuarta clasificada en el Open Británico. Después de graduarse en Psicología y tras la obtención de un Master en Relaciones Internacionales en E.E.U.U, su carrera golfística en la enseñanza le ha llevado a tener una extensa experiencia internacional, en Grecia, Dinamarca y Alemania.

Pip comenzó a jugar al golf a los diez años. Fue la tercera de cuatro hijos y sus padres eran ambos buenos jugadores. Vivir en el campo en Somerset sólo a cinco minutos en coche de uno de los campos de golf de links en el suroeste de Inglaterra, Burnham y Berrow, le dio la gran oportunidad para iniciarse en el golf. Su padre, un médico de medicina general y golfista handicap 4 enseñó a Pipi y a sus hermanos los fundamentos del juego.

A la edad de dieciséis años Pip ya tenía handicap cero. A los dieciocho años llegó a tener su mejor handicap de +2. Su carrera de amateur tuvo un progresión creciente empezando a nivel de club y terminando en el equipo nacional de Inglaterra. Su hermana mayor, Ruth ganó el prestigioso torneo del British Girls, y más tarde fue una de los miembros fundadores de la Ladies European Tour. Ganó un evento del LET. Con Ruth como su compañera de partida, había siempre mucha rivalidad sana y mucho a que aspirar.

Desde los catorce a los dieciocho años obtuvo una beca para asistir a Millfield School, en Street, Somerset. Recibió una excelente educación que le animó a seguir con su carrera golfística. Al término de sus estudios secundarios, fue beneficiaria de una beca completa para jugar al golf en una Universidad en los Estados Unidos, en la United States International University en San Diego, California. Fue una experiencia inolvidable, donde estudiaba por las mañanas y jugaba al golf todas las tardes.

Como estudiante universitaria, se licenció en Psicología y disfrutó de los Estados Unidos tanto que se quedó dos años más ejerciendo como asistente del entrenador de golf así como para estudiar un Master en Relaciones Internacionales. Como jugadora fue elegida dos veces MVP (Most Valuable Player), ganó el Clásico Edean Ihlanfeldt individual y jugó cuatro veces en el Campeonato Nacional de la NCAA. Durante las vacaciones de verano en Inglaterra terminó cuarta en el Ladies British Open de profesionales en Gosforth Park. En Estados Unidos conoció al amor de su vida, Chema. Después de graduarse se pasó a profesional, se unió a la PGA de Gran Bretaña y fue Head-Professional en Porto Carras Golf and Country Club en Grecia. Juntos embarcaron en una carrera internacional de la enseñanza que les ha llevado a Dinamarca, Alemania y España. Pip habla con fluidez inglés, alemán y español y le encanta dar clase a personas de diferentes culturas y ve a la enseñanza como un reto gratificante.
Pip tiene dos hijos, Carolina y Tomás, que son su orgullo y alegría. Cuando Pip y Chema se plantearon la cuestión de tener, o no, un tercer hijo, la respuesta fue: "¡Entonces, alguien tendría que ser el caddy!" Cuando la familia se reúne, disfrutan de partidos intensos, las chicas contra los chicos - no hace falta decir quien gana, ¡por supuesto las chicas!

En su tiempo libre a Pip le encanta cocinar y ser creativa, y le encanta jugar al golf con amigos y familiares.

Otra de las citas favoritas de Pip es de Theodore Roosevelt.

“No es el crítico el que cuenta, ni el que señala cómo tropezó el hombre fuerte, o cuando el hacedor de los hechos podría haberlo hecho mejor. El crédito pertenece al hombre que está realmente en la arena, cuyo rostro está desfigurado por el polvo y el sudor y la sangre, aquél que se esfuerza con valentía, que se equivoca y se queda corto una y otra vez, porque no hay esfuerzo sin error o deficiencia; aquél que sabe de grandes entusiasmos, de grandes devociones y se sacrifica por una causa digna; que a lo mejor logra conocer al final el triunfo del alto rendimiento, y que, en el peor de los casos, si fracasa, al menos lo hace por atreverse a mucho, de modo que su lugar nunca estará con aquellas almas frías y tímidas que no conocen ni la victoria ni la derrota.”